Las Yaguaretés cerraron con saldo perfecto su paso por Córdoba. El seleccionado argentino femenino de rugby seven completó una concentración nacional de cuatro días, entre el 13 y el 16 de agosto, que tuvo como cierre un torneo internacional preparatorio en las instalaciones del Club Taborín.
La competencia reunió a dos equipos argentinos, Las Yaguaretés 1 y Las Yaguaretés 2, además de los seleccionados de Chile y Perú y un combinado de Córdoba. El objetivo estuvo puesto en sumar rodaje y ajustar detalles de cara a los próximos compromisos internacionales.
El equipo principal argentino fue el gran protagonista del fin de semana. Las Yaguaretés 1 ganaron sus cuatro partidos y mostraron contundencia en ataque: anotaron 145 puntos y recibieron apenas 12.
El sábado comenzaron con una goleada 40-5 frente a Córdoba y posteriormente vencieron 28-0 a Perú. La racha continuó durante la jornada del domingo, cuando se produjo el enfrentamiento entre los dos conjuntos argentinos. Allí, Las Yaguaretés 1 se impusieron 34-7.
El cierre fue todavía más contundente: victoria 43-0 sobre Chile para completar una campaña invicta.
Las Yaguaretés 2 también tuvieron una actuación destacada. Ganaron sus tres compromisos frente a rivales externos y solamente cayeron ante el primer equipo argentino. Debutaron con un 33-0 sobre Perú y luego derrotaron 21-12 a Chile. El domingo superaron 12-5 al combinado cordobés antes del duelo frente a Las Yaguaretés 1.
La concentración formó parte de la preparación para un tramo decisivo de la temporada. El desafío inmediato llegará en septiembre con los Juegos Odesur, competencia en la que estará en juego una plaza para los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
Vale mencionar que en la preparación participaron cinco tucumanas: Candela Delgado, Victoria Giardelli, Abril Romero, de Cardenales, y Andrea Moreno y Nahir Argañaraz, de Aguará Guazú.
Posteriormente llegará el Sudamericano, previsto para octubre, mientras que el gran objetivo del proceso argentino estará puesto en recuperar protagonismo dentro del circuito internacional y regresar al World Championship.
El paso por Córdoba dejó así buenas señales: volumen de juego, contundencia ofensiva y siete victorias argentinas en los ocho partidos disputados durante el torneo.